Es el pan de cada día en las calles y autopistas argentinas. Vas frenando en el semáforo, el de atrás se distrajo con el celular y ¡pum!... el clásico toque de atrás. O estás saliendo marcha atrás de un estacionamiento de supermercado y calculaste mal el espacio con el auto de al lado.
Hablamos del choque simple: ese siniestro donde los daños son puramente estéticos o mecánicos (el paragolpes hundido, la óptica rota, el baúl que no cierra), pero donde no hay ninguna persona herida ni lesionada.
Aunque el auto sea tu joya y te duela en el alma verle un rayón, la buena noticia es que al no haber lesionados el nivel de gravedad es bajo. Sin embargo, la adrenalina y la bronca del momento pueden jugarte una mala pasada si no actuás con la cabeza fría. A continuación vamos a ver la hoja de ruta definitiva para resolver un choque simple de manera segura, rápida y eficiente.
1. Seguridad y cordialidad ante todo
Lo primero que hay que hacer es mantener la calma y recordar que la violencia o la discusión no van a arreglar el paragolpes. En Argentina, la Ley de Tránsito establece que los vehículos deben ser removidos de la calzada lo antes posible si obstruyen el tránsito de manera peligrosa, siempre y cuando puedan moverse por sus propios medios.
Poné las balizas y buscá un lugar seguro para detenerte (si es en autopista, intentá llegar a la banquina o a la próxima salida).
Bajá del auto con tranquilidad. Si la otra parte baja alterada o a los gritos, respirá hondo y bajá los decibeles. Tu frase de cabecera debe ser: "Hola, por suerte estamos bien. Vamos a pasarnos los datos, y que de los arreglos se encarguen los seguros". Cortás la discusión de raíz.
2. Cómo intercambiar datos de manera segura (y qué pedir)
Hace unos años andábamos con papel y birome anotando todo. Hoy, el celular hace el 90% del trabajo. Sin embargo, no hay que confiarse del "pasame tu WhatsApp y después me mandás la foto". En el lugar del hecho tenés que asegurarte de llevarte la información respaldada.
Pedile amablemente al otro conductor los siguientes documentos y sacales una foto nítida de ambos lados con tu celular:
Licencia de Conducir: Para verificar que esté vigente y que los datos correspondan a la persona que manejaba.
Cédula Verde (o Azul): Es vital para constatar el titular registral, el número de chasis, motor y la patente exacta del vehículo.
DNI: Si la licencia no se lee bien o para reconfirmar la identidad.
Constancia de Cobertura o Carnet de Seguro: Necesitás saber el nombre exacto de su compañía de seguros, y número de póliza.
Tip clave: Asegurate de pedirle también un número de teléfono celular activo y verificalo en el momento (mandale un "hola" por WhatsApp para chequear que no te dio un número falso). Parece una pavada, pero muchos se olvidan de este punto en ese momento de adrenalina.
3. El "Reporte Fotográfico": Qué fotos sacar antes de irte
Las compañías de seguros en Argentina se volvieron sumamente visuales a la hora de peritar. Una mala foto puede retrasar la aceptación de un siniestro. Antes de subirte a tu auto, asegurate de tener estas capturas:
La escena general: Una foto desde unos metros de distancia donde se vea la calle, el cruce de avenidas, los semáforos o la señalización. Esto ayuda a determinar quién tenía prioridad de paso.
La posición de los autos: Si todavía no los movieron, sacá una foto donde se vea cómo quedaron posicionados ambos vehículos respecto al otro y a la calle.
Las patentes: Una foto del frente del otro auto y de la parte trasera donde la chapa patente se lea con total claridad.
Los daños en detalle: Saca fotos de cerca de tus daños y, muy importante, de los daños del otro auto. ¿Por qué de los dos? Para evitar que la otra parte intente "meter" en el reclamo un choque viejo que ya tenía en el lateral opuesto.
4. ¿Qué pasa si la culpa fue del otro? Cómo tramitar el Reclamo de Terceros
Si vos venías circulando reglamentariamente y el otro auto te chocó (por ejemplo, te embistió de atrás, o no respetó tu prioridad de paso por la derecha), el trámite que tenés que hacer se llama “Reclamo de Terceros”, y se presenta en la aseguradora del otro vehículo.
Para que este reclamo prospere y la compañía del otro conductor te pague el arreglo de tu auto, se tienen que cumplir dos pasos obligatorios:
Paso A: Hacer TU denuncia de siniestro
Aunque no hayas tenido la culpa, tenés la obligación legal de denunciar el choque (o cualquier siniestro) en tu propia compañía de seguros dentro de 3 días (corridos, no hábiles). Al finalizar la denuncia, tu seguro te va a emitir un documento fundamental: el Certificado de Cobertura para Reclamo de Terceros. Sin este papel, ninguna compañía te va a tomar el reclamo.
Paso B: Presentar el reclamo en la compañía del culpable
Una vez que tenés tu certificado de cobertura, las fotos y el presupuesto de arreglo de un taller, se inicia el reclamo en la aseguradora del otro conductor. Hoy en día, casi todas las compañías en Argentina permiten hacer este trámite de forma 100% digital a través de sus páginas web o portales de reclamos.
La compañía del tercero analizará el caso. Si comprueban que su asegurado efectivamente hizo la denuncia (requisito indispensable) y que él fue el responsable mecánico del accidente, te presentarán una oferta de indemnización para cubrir los arreglos de tu vehículo.
Qué pasa si el conductor del otro vehículo no hizo la denuncia en su aseguradora
Como primera medida, tenés que solicitarle que lo haga. Siempre de forma amable y cordial, con un llamado o un mensaje recordando que debe presentar la denuncia en su seguro para que así vos puedas realizar el reclamo correspondiente.
Si aún así no tenés suerte, no todo está perdido. Si bien es más complejo, el camino que queda es iniciar un proceso de mediación (una instancia pre judicial antes de una demanda propiamente dicha). Para esto, se debe consultar a un abogado que te asesore y redacte la carta documento correspondiente a la aseguradora y al asegurado. Tras recibir esta notificación, la aseguradora está obligada a abrir el siniestro y encarar el proceso de mediación para llegar eventualmente a un acuerdo indemnizatorio, aún si su asegurado no se comunicó con ellos.
El Productor Asesor de Seguros es tu escudo ante las avivadas y la burocracia
Hacer un reclamo de terceros por tu cuenta puede convertirse en un laberinto burocrático. Que el portal de la otra empresa no funciona, que te ofrecen la mitad de lo que sale el repuesto, que te piden un papel que no sabés de dónde sacar...
Acá es donde Cover+ hace la diferencia. Contar conmigo como tu Productor Asesor de Seguros te salva el día. En un choque simple, mi asesoramiento incluye:
Revisar los datos: Controlar que los datos, la información y las fotos que sacaste sean válidos y no falte nada importante.
Confeccionar la denuncia: Armar juntos el relato del choque teniendo en cuenta tu versión al detalle, pero cuidando los tecnicismos de cara a la presentación en la aseguradora.
Emitir los certificados: Entregarte la documentación que necesitás para iniciar el reclamo a la otra parte lo antes posible.
Guiarte en el reclamo: Asesorarte sobre si la oferta que te hace la otra compañía es justa, si hay que pelear un reajuste, o si vale la pena iniciar un reclamos judicial.
El choque ya pasó y el trago amargo no te lo quita nadie, pero el proceso para arreglarlo no tiene por qué ser un calvario. Con Cover+, mi compromiso es hacerte la vida más fácil en esos momentos difíciles.